miércoles, octubre 01, 2014

Porqué Baharat Disco?


Mucha gente me pregunta qué es eso del Baharat Disco. Nadie lo sabe simplemente porque es un título que yo misma he inventado. Lo necesitaba para etiquetar algo que hace tiempo que tenía en mente.

Baharat
Baharat es una palabra árabe que significa mezcla de especias y además de englobar una zona cultural interesante (Medio Este, Turquía, Israel, Irán, etc.), evoca sabor, exotismo cocina… Pero también viaje, porque durante siglos las especias fueron de una punta a otra del mundo conocido y crearon una ruta de comercio por la que además de sus aromas viajaron cultura, arte y danza. Desde la India llegaron a Occidente pasos, sonidos y ritmos que se fusionaron, se modelaron y se repartieron por cada lugar con formas y resultados diferentes.

Ese proceso ancestral es lo que yo busco. Esa mezcla sabrosa, ese aderezo que usamos sólo para dar un sabor extra a nuestros platos, un recuerdo de algo que viene de fuera pero que en el paladar no es extraño. Una fusión que no es forzada, que surge como algo natural y que viene de la experiencia, del viaje y de la práctica.

Metáforas a un lado, para mi Baharat es dar un toque exótico a nuestro baile occidental. Pinchar una lista de éxitos y mover las caderas con ritmo, desplazarnos y ondular los brazos de forma harmoniosa y sensual, como una odalisca o una gitana del Rajastán. Porque pasarlo bien o usar música comercial no significa necesariamente ser vulgar o perrear todo el rato. Podemos incorporar tradiciones ancestrales a lo más nuevo y obtener algo coherente, moderno y femenino.

Venus de WillendorfY ahí me gustaría insistir, en lo que es "femenino". Desde el principio de la humanidad, se ha representado a la mujer acentuando ciertas zonas relacionadas con su fertilidad: vientre y pecho especialmente. Hoy nos puede parecer degradante, pero desde ahí se forjó una idea del cuerpo femenino que ha ido influyendo en muchas representaciones, entre las que está la danza. Mover las caderas, el vientre o el pecho, es algo que tradicionalmente se asocia a un cuerpo femenino y de ahí que las danzas tradicionales bailadas por mujeres acentúen esas zonas. Otras danzas que bailaban originariamente hombres acentúan la energía, el vigor, etc. Son arquetipos que aún hoy en día se conservan en parte, aunque con otra mirada.


Como véis, el twerking no se ha inventado ahora ni Nicki Minaj es la primera en enfatizar su trasero. Aunque el palabro esté de moda y se lleguen a extremos olímpicos meneando posaderas, muchas danzas tradicionales de origen femenino han consistido básicamente en menear las caderas, así que no vamos a escandalizarnos por eso. Pero de ahí a que a una bailarina ni muestre su rostro, se arrastre por el suelo y que sólo se valore el volumen de masa que menea (como la escultura del imagen, que es prehistórica, oiga), ya va un trecho.

Por eso con Baharat Disco quiero reivindicar la sensualidad oriental, los movimientos ondulantes, una feminidad que salga de dentro, que explore nuestras formas, pero que no sea vulgar ni explícita, que no sea prehistórica. Bailar de forma "femenina" supone un largo abanico de matices que no implican sólo llevar un tutú, pero que trabajan un tipo de feminidad con el que sentirse cómoda y orgullosa, usando movimientos variados y que se puedan adaptar a lo actual. Que permitan expresar algo más que “mira como muevo el trasero, baby”, porque somos algo más que eso, no?

Seamos modernas, marchosas y también sensuales. Pongamos especias y fusionemos. Bailemos para pasarlo bien, como si nadie nos viera…






Ah! Y no podía dejar de agradecer en este pequeño proceso creativo, a Òscar Ciuró, responsable de programar este curso en Convent de Sant Agustí, y Vanesa Balboa, que por casualidad dio con la palabra mágica ;)