lunes, febrero 23, 2015

5 motivos por los que bailar nos engancha!

Fuente: Harlem Swing Dance Society
Desde mover la cabeza al escuchar música hasta convertirnos en los reyes de la pista, los humanos tenemos cierta tendencia a ponernos a bailar en cualquier situación. Para ligar, celebrar fiestas o ilustrar una tragedia griega, las personas bailamos. Nos gusta, nos sentimos bien. No a todos, pero sí a la mayoría. Pero porqué nos gusta tanto? Porqué nos sentimos tan bien cuando bailamos? Porqué se nos pasan todos los males al bailar?
Todo tiene una explicación y como siempre hay alguna universidad que ha hecho investigaciones al respecto, la próxima vez que nos pregunten porqué tenemos esa incontrolable manía de bailar por los rincones, sabremos qué contestar.



1. Tenemos el ritmo en el cuerpo. Aunque pueda parecer una convención social, bailar es algo innato al ser humano. Se ha demostrado científicamente que los bebés reaccionan mediante movimientos al escuchar una música y que la velocidad de ese movimiento varía en función del ritmo de la música que oyen, lo que además les suele producir sonrisas. La vida y milagros de cada uno hará que desarrolle o no ese instinto, pero según estos estudios el ritmo es innato, no hay excusas!

2. Por pura química! Al bailar segregamos endorfinas, una substancia neurotransmisora que produce nuestro propio sistema nervioso cuando hacemos actividad física, comemos chocolate o practicamos sexo, por ejemplo. Las endorfinas (péptidos opioides, ojo al nombre) tienen efecto analgésico y producen sensación de placer, por eso al segregarlas nos encontramos mejor y más satisfechos. También se ha demostrado que los bailarines profesionales tienen unos niveles de serotonina más altos que el promedio, otro neurotransmisor asociado al buen humor y al bienestar.

Foto de Diego Arroyo (arroyodiego.com)
3. Nos sentimos integrados. Aunque se puede bailar en solitario (todos hemos bailado frente al espejo del baño, reconozcámoslo), en general la danza implica un acto de socialización. Desde el inicio de las civilizaciones, la danza existió como elemento de cohesión de los grupos o tribus, que al bailar juntos desarrollaban movimientos rítmicos organizados que les ayudaban a una mejor supervivencia. En la danza trabajamos unos códigos comunicativos que compartimos con nuestros compañeros de baile, estén o no presentes en ese momento. Por eso, incluso aunque no hayamos cruzado palabra con nuestros compañeros de baile, sentimos que estamos compartiendo algo, nos identificamos con esos códigos comunes y eso nos genera sentimiento de cohesión en el grupo y sentido de pertenencia. A los humanos nos gusta pertenecer a "una tribu" y bailando lo conseguimos.

4. Nos queremos más. La danza es un lenguaje que utiliza nuestro propio cuerpo para comunicar. Cada estilo utiliza canales diferentes, pero en general cualquier danza implica un conocimiento del propio cuerpo y sus movimientos para usarlo como instrumento. Es decir, además de comunicarnos con el grupo, conectamos con nosotros mismos. Que nadie se asuste, no hace falta meditar mientras bailamos, es casi un proceso inconsciente por el que mejoramos esas conexiones que en el día a día nunca trabajamos. Para bailar controlamos nuestra postura, conquistamos el espacio que nos rodea y si tenemos en cuenta los 2 puntos anteriores, lo hacemos en un contexto positivo, por lo que emocionalmente nos visualizamos también en forma positiva, lo que aumenta nuestra autoestima y confianza, porque sin darnos cuenta nos prestamos un poco más de atención de lo normal. Si encima resulta que se nos da bien, nuestro ego puede quedar por las nubes, pero no es necesario destacar, sólo intentarlo ya supone una gran mejora.

5. Explotamos! Ha quedado claro que al bailar comunicamos, con el grupo y con nuestro cuerpo. Pero cual es el mensaje? No importa, porque sea como sea el baile que practicamos, expresamos emociones y sentimientos, exteriorizamos mediante un lenguaje no verbal muchas cosas que no podemos hacer con palabras. Ya sea alegría, ira o pena, bailando encontramos una vía para desahogarnos que nos libera, sobretodo si se trata de emociones que no somos capaces de canalizar de otra manera (o socialmente no está bien visto). Esto es algo que los psicólogos han empezado a utilizar hace no tantos años, pero que existe también desde el principio de los tiempos, distinguiendo distintos tipos de danza según si se usaba en celebraciones, ritos religiosos, apareamiento... Los humanos necesitamos expresarnos de alguna manera, y mediante el baile podemos hacerlo fácilmente, sea cual sea el resultado.

Quizás ahora entiendas mejor porqué de repente acabas bailando en el salón de tu casa, escoba en mano, porqué te sientes tan mal cuando no llegas a tu clase de baile o porqué tus hijos mueven el culo al ritmo de Shakira, aunque nadie les enseñó! Bailar es innato al ser humano, independientemente de lo bien que lo hagamos. Estará en los intereses de cada uno desarrollar esos instintos o usarlos para el bien, pero las causas están ahí sean como sean las consecuencias.